jueves, 8 de abril de 2010

blogging teh otha bloggie 02/10/08

...son abrumadoras las dimensiones de la idea de vos en mi cabeza... es la suma de tus partes y es el todo indivisible... la primera impresión que me causaste desde tu cuidadosa elección de palabras y la soltura con que me dijiste una vez "Muero por hablar" y me moviste todo el piso para siempre... la furiosa determinación con que defendiste tus silencios y el dulce arrepentimiento con que los negociabas después de la tormenta... el primer recuerdo que tengo de tus ojos clavados en mi cara, caminado lado a lado buscando veredas con hojas secas para pisar... la fascinante forma de caer de tu pelo en tu espalda mientras mirás el río y cómo yo no puedo evitar enredar mis dedos en tu enriedo rubio, sí, rubio, hermoso... la suavidad de tu mano fría cuando entendí que sí, que estabas siendo parte de ese abrazo... el frenesí con que planeabas posibilidades cuando parecía que teníamos los minutos contados, y tu genialidad para calcular lo que íbamos a tardar en recorrer tantas cuadras... el aspecto desamparado que tenías mientras me esperabas en la recepción del hostel, y la naturalidad con que me abrazaste en cuanto estuvimos cerca... esos costados absolutamente tentadores de tus labios que me llenaron el alma de la imperiosa necesidad de lamerlos, morderlos, hacerlos míos... la intensidad con que me diste el primer beso y la manera en que lo hiciste, grabándome ese recuerdo a fuego... ese susurro que no recordás cuando te quedaste dormido y lo que pudo significar... tu fascinación con mi piel que aún hoy me resulta incomprensible y las cosas que me pediste como resultado de esa fascinación... el latido lento de tu corazón la primera vez que me dormí sobre él, el latido acelerado de tu corazón la primera vez que... la expresión radiante de tu cara cuando sentí que tenía que decirte que te amo, tu respuesta... la forma en que te amoldás a mi cuando dormimos y la tranquilidad con la que te dejás ir en mis brazos, hacia el sueño, y me contestás una y otra vez desde tu inconsciente sin que yo me de cuenta... la forma en que se ve tu cara, desde mis ojos, cuando te beso, esa imagen para mí es tan sagrada que no puedo dejar de hacer trampa, nunca logro dejar de buscarla... la naturalidad con la que se cruzan tus piernas con las mías después del amor... la calma con la que aceptás mi necesidad de eternizar momentos... la profunda oscuridad de tu mirada oscura y la dulzura con que brilla cuando me mira, y tus pestañas, y ese impulso de besarte los ojos cerrados que es nuevo y totalmente dedicado a vos... tu forma de pensar, de razonar, de hablar, de mirar, de caminar, de respirar, de besar, de soñar, de jugar, de imaginar, de bromear, de enojarte, de callar, de preguntar, de amar...
No no no esto recién empieza!

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