lunes, 28 de junio de 2010

Es importante.

Es importante cuando se llega a la oficina a las 9 de la mañana de un lunes elegir muy bien la primer canción que se va a escuchar. Sobre todo si se pone sobre esa canción el hechizo de la semana entera, las energías pueden quedar debidamente modificadas.
Por suerte siempre tengo mi canción mágica a mano:

Words to keep.

Escribí esto por alguien que desapareció de mi vida pocos días después de dejar el sentimiento en palabras. La persona dejó de tener importancia hace años ya, pero me gusta poder releer esto y volver a sentir en abstracto.

¿Que querés saber de qué manera me gustás?
Me gustás de una manera muy básica y sencilla, de la manera más difícil. Me gustan nuestros encuentros sin importar su forma. Me gusta la escencia, ¿entendés? Me gusta que estés conmigo, que elijas estar conmigo en donde estemos y no en otra parte en distinta compañía. Me gusta que me hables y hablarte, me gusta ver los cambios en tu mirada, cómo mirás mi boca cuando digo idioteces y cómo la mirás cuando acabo de darte un beso, cómo la mirás esperando otro... o no sé, mirándola distinto, más oscuramente desde tus ojos muy oscuros. Me gusta simplemente estar parada cerca tuyo y esperar el momento de estar más cerca, casi tocándonos. Me gusta cuando nos tocamos, porque me resulta simplemente fascinante cada centímetro de tu piel. Me gusta que nos alejemos después de estar muy cerca. Y volver a mirarnos. Y también me gusta espiarte cuando estamos muy cerca y vos no me mirás.

Me gusta que tu ritmo se baile distinto al mío, que nada de lo que digo o hago lo dejás pasar sin más, porque prestás atención a lo que digo y hago, lo ponés bajo la lupa y le dás una vuelta que es tu vuelta y mi mundo por momentos choca con el tuyo y se llena de machucones que lo vuelven un poco más dulce, pero no empalagoso.
Me gusta desde el vamos la idea de que me gustes sin peros, es algo nuevo para mí. Me gusta que no tenés pasado ni futuro, que sos un presente lleno de sorpresas siempre lindas. Ninguna de las cosas que sé, ninguna de las normas a las que adhiero se aplica a vos y es genial crecer de ésta manera, incorporarte como un libro, leerte y aprenderte y discutirte y que me inspires a renovarme, que me desafíes a vestirme de una mujer distinta, una Yo que combine con vos, y que existe, pero me falta descubrirla.
Hace sólo un mes que juego a encontrarte en la ciudad, a que me ayudes a pintarla de colores invisibles. Si ese mes no creciera más, ya podría estar agradecida.
Porque descubrí que alguien puede gustarme así de ésta manera...

jueves, 24 de junio de 2010

Cielo.


El cielo sabe que no valgo una gota de agua salada, por eso llueve sobre mí lágrimas sin sabor.

viernes, 18 de junio de 2010

Empujando la espina para adentro

Preguntarte a vos ¿por qué hacés lo que hacés, y por qué sos como sos?
Es como preguntarle a las estrellas ¿por qué titilan así, si ya están muertas?

Aunque pudieran explicármelo probablemente no lo entendería.

Ojalá dejaras de brillar para mi...

¡Tanto tiempo!

Anoche me reencontré con mi viejo cuaderno de escribir lo que dicta el corazón.
Eso fue lindo.
Después saqué cuentas, para llegar a la conclusión de que hace 3 años que no me enamoro.
Eso fue horrible.


Supongo que de éstas manos no saldrá una poesía...

La voz del enigma

Tratar de entenderte a vos es colgar la realidad en el perchero,
vestirse de comprensión infinita para lo incomprensible de tu manera de ser y estar.
Es como jugar al truco, y verte mentir cuando quisiera que digas la verdad.
Y cuando decís la verdad, desear que fuese mentira.
Es saber todo esto y olvidármelo a propósito.
Implica ponerle todas mis fichas a un número que no figura en la ruleta,
y apostar una y otra vez.
Enviciada, obsesionada.
Sos una espina que llevo bien clavada, y ya no recuerdo de qué flor te saqué.
Quizás eso ayude...

lunes, 14 de junio de 2010

Aparece cada vez que me quedo quieta.

Oh dioz.

jueves, 10 de junio de 2010

Everything's alright

He wasn't at the cold station this morning, the cold station where I left him last night. That kind of painted my morning blue. But he was waiting for me warm and comfy, at home, when I came tonight. He went through my whole neighborhood looking for me, got to my mom's job, and finally found my house. He was tired, thirsty and hungry. But mostly sad. His eyes looked so sad.
But I think he forgave me.
So, everything's alright.
'Cause somebody needs me.

miércoles, 9 de junio de 2010

I'm such a kid.


Creía que estaba bien. De verdad me había convencido. Pero pensándolo mejor, algo no está bien. Algo no está nada bien.
Todavía llevo arraigado en mi ese instinto autodestructor que se manifiesta de formas mas bién estúpidas, pero que acumuladas me llevaron a este momento en el que estoy muy, muy enojada.
Me descuidé tanto que ya no puedo estar con la cabeza descubierta de lo mal que se ve, y eso es dejarse caer. Estoy todo el día rascándome. Como Morrison, el perro que traje a mi casa de la calle hace más de una semana y al que volví a dejar en la calle hace un rato, porque no soy ni capaz de cuidar a un perrito.
Algo debía estar haciendo bien, ahora que lo pienso, que ni la comida que tanto lo desespera lo distrajo de mis pasos y me siguió por todos lados, y tuve que engañarlo, intentarlo varias veces, y finalmente quedarme sentada alrededor de media hora hasta que tomó confianza y se alejó, y entonces corrí. Me escapé de su alegría y su confianza en mí. Y quedé con la cabeza vacía, absolutamente ningún respeto por mí misma y este maldito ardor en toda la piel que me cubre, que me separa del mundo, que me hace sentir enferma todo el tiempo, y no me deja olvidar que todavía no estoy bien. Que queda un largo, largo camino por recorrer, y no admite atajos.
Perdón. Sos un ser puro, por eso finalmente tuve que correr.

He alejado a muchos seres, últimamente, para salvarlos de mí. Ya no quiero hacerle más daño a nadie.

martes, 8 de junio de 2010

03/04/07


Nadie me merece
porque no merezco a nadie.


Llevamos en nosotros los ingredientes Y la fórmula exacta de nuestra alegría.
Somos totalmente capaces de hacernos felices.
Pero amamos nuestra tragedia y nos gusta regodearnos en ella.
"Genial, encima de todo llueve..." y ponemos cara de perro
para que todos la vean y sean desgraciados con nosotros.
La verdad es que nos encanta la receta del desastre, jugamos,
todo el tiempo jugamos con los ingredientes prohibidos
para perfeccionarla y hacerla más y más sabrosa.

Y yo...

No quiero ponerte un anillo en el dedo, ni las llaves de tu casa,
tampoco el reinado de tu casilla de mensajes. No quiero tu vida.

Yo soy ambiciosa, no me conformaría con menos.

Con menos que lo más valioso, lo más tuyo,
quiero que me abras tu mente.
Que te pongas pornográfico de tan sincero,
quiero el completo mapa de tus pensamientos.
De lo más oscuro y asqueroso a lo más acabado y perfecto.
Quiero ese tesoro, no, no logro conformarme con menos.

Yo también me dejo tentar por la receta del desastre,
me gustaría tener alguien con quien intentar explicarlo en voz alta.
A los ojos.