miércoles, 9 de junio de 2010

I'm such a kid.


Creía que estaba bien. De verdad me había convencido. Pero pensándolo mejor, algo no está bien. Algo no está nada bien.
Todavía llevo arraigado en mi ese instinto autodestructor que se manifiesta de formas mas bién estúpidas, pero que acumuladas me llevaron a este momento en el que estoy muy, muy enojada.
Me descuidé tanto que ya no puedo estar con la cabeza descubierta de lo mal que se ve, y eso es dejarse caer. Estoy todo el día rascándome. Como Morrison, el perro que traje a mi casa de la calle hace más de una semana y al que volví a dejar en la calle hace un rato, porque no soy ni capaz de cuidar a un perrito.
Algo debía estar haciendo bien, ahora que lo pienso, que ni la comida que tanto lo desespera lo distrajo de mis pasos y me siguió por todos lados, y tuve que engañarlo, intentarlo varias veces, y finalmente quedarme sentada alrededor de media hora hasta que tomó confianza y se alejó, y entonces corrí. Me escapé de su alegría y su confianza en mí. Y quedé con la cabeza vacía, absolutamente ningún respeto por mí misma y este maldito ardor en toda la piel que me cubre, que me separa del mundo, que me hace sentir enferma todo el tiempo, y no me deja olvidar que todavía no estoy bien. Que queda un largo, largo camino por recorrer, y no admite atajos.
Perdón. Sos un ser puro, por eso finalmente tuve que correr.

He alejado a muchos seres, últimamente, para salvarlos de mí. Ya no quiero hacerle más daño a nadie.

3 comentarios:

  1. Jajaja, sí, a mi también me caben, no lo puedo negar xD

    (no leí tu entrada porque estoy con mil cosas pendientes x_x pero la leeré, muá)

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  2. Uy, me comió el comment porque se me cayó internet justo cuando puse publicar. Te había dicho algo tierno pero bueno, ahora jodete por dark (?)

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