Bueno, voy a ponerme un poco empírica acá y dar muchos detalles que no suelo dar.
Alguna vez dije que con Alejandro hay un sentido de destino realizado. Alone I break, esa era la canción que tenía en su nick cuando lo conocí! Esa era la canción que yo estaba escuchando el día que compré las hojitas de afeitar. Ahora recuerdo que salí con Campi, pero ella se quedó en el camino, (estaba muy vieja para caminar tanto y hacía mucho frío), yo seguí. (No faltaba mucho para que te fueras a mover la cola al cielo, perra olorosa y hermosa)
Compré las hojitas de afeitar y guardé dos de ellas en mi Demián, un libro que habla sobre el destino.
Ayer o anteayer Alejandro me dice que Santiago (no strange meanings in that name) está jugando Cabal como nosotros, y su clan es Bankai Mode.
Ayer, veo a alguien de Bankai Mode y le pregunto por Santiago. Nos comunica. Y tiempo después, me sigue hablando. Me provoca, me compensa, me llena de curiosidad. Se llama Demian.
Hoy, lo espero. Me habla. Lo hago enojar. Me dice que le dijeron que no debe hablar conmigo, sin embargo es él quien me buscó, me habló de interés y yo le hablé de escaparme y hablamos de presencias y ausencias y ahora estoy pensando que quizás no existen las coincidencias, que el destino no juega a los dados, que con un par de palabras me trastornó importantemente, que sabe del libro, no sabe de las hojas de afeitar allí, tampoco Alejandro. Demian no sabe de Alejandro, tampoco Alejandro de Demian.
Ojalá todo esto resulte en una estupidez vulgar que me haga reírme de mí misma.
¿De verdad deseo eso?
martes, 6 de abril de 2010
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