domingo, 28 de marzo de 2010

05/08 El tiempo vuela y yo, me hundo cada vez más en la tierra

Hace mucho que no escribo. Muchos días. Días ¿decisivos?
Y creo que debería, pues esto antes, por alguna razón, creo que me ayudó a avanzar. Sea lo que sea que eso signifique. Pero no quise sonar repetitiva. No quise venir a éste, mi muro de los lamentos, a lamentarme. Debe haber algo de "cuando se publique" en ese... freno. ¡Freno!
¿Qué decir? ¿qué decir? ¿Por qué quise escribir hoy?
¿Debería hablar sobre lo que pasó? ¿Sobre lo que hay en mi brazo? ¿Sobre lo que me molesta, y me asusta, ser ya una más?
No es fácil, dejarse ir. Tenemos un penoso instinto de patética supervivencia (supervivencia... sobrevivo mejor con vos). El cuerpo se resiste, la piel... es dura. Resistente. Mi piel de mierda, muy pálida, llena de fallas, se resiste a... abrirse. A ceder. A revelar su contenido.
Bueno, puedo entender eso. Después de todo es mi piel. Mi mente quiere irse, llevar a mi cuerpo a donde debe ir para empezar a irse. Pero mi piel, es sorpresivamente resistente. Si mi mente viene destruyendo a mi cuerpo desde hace años, entonces, ¿qué debo hacer para que te debilites, piel? Supongo que un poco más de ejercicio mental. Más control, más fuerza. Control de las náuseas. Me estoy construyendo un botón de la autodestrucción.
Después de todo, las palabras tienen poder...

PD: Felicitaciones a mi por haber escrito todo esto sin un sólo "por tu culpa".

Fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuck!

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