sábado, 9 de junio de 2012

Muerte del instinto.

Me estaba volviendo completamente loca. Y me mentiste. Para protegerme de mí misma. Entonces tuve que ir con ella y dejar que me recete un montón de pastillas, porque las mentiras eran la verdad y, carajo, no tenía sentido. Así que me tragué las pastillas y confié en vos. Porque vos eras el único en ese momento realmente intentando protegerme de mí misma. Qué cosa genial, el amor... Y ahora no puedo conseguir siquiera un momento para mirarte a los ojos y decirte cuánto me duele, haber hecho que me mientas. Haberme vuelto completamente loca. Qué cosa genial, los putos fantasmas del pasado...


El infierno son los demás. He de recobrar la confianza en mi propio instinto.

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