martes, 15 de febrero de 2011

No puedo escribirte si no me querés. Leer, parte 2.

Simple matemática:

Desde que naciste el río que lame las heridas de tu ciudad trajo hasta la mía el pulso de tu vida.
Me alejé de esa corriente siete años, mientras viví en Bahía Blanca. Siete años, ¿te das cuenta?
La corriente del río es una cosa maravillosa, aunque fluye hacia un solo lado...



“El río me lo enseñó a mí y también a tí te lo enseñará. El río lo sabe todo y todo se puede aprender de él. Del río ya has aprendido que es necesario lanzarse hacia abajo, descender, buscar los bajos fondos. El rico y distinguido Siddharta se convierte en remero; el sabio brahmán se convierte en barquero. El río te ha enseñado esto. También lo demás lo aprenderás del río”.

1 comentario:

  1. Nunca se me ha dado bien esto de las matemáticas, sinceramente.

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