miércoles, 29 de septiembre de 2010

¡Desastre!

Cuando el maestro Rinzai se encaminaba a la sala central para dar una charla, un monje le interrumpió:
- ¿Y qué?, si nos amenazan con una espada.
Rinzai murmuró:
- ¡Desastre! ¡Desastre! ... Cuando las olas se elevan como montañas y los peces se convierten en dragones, es tonto tratar de vaciar el océano con una cuchara.
Me ves y te ves como dos intelectos, desastre/desastre, por eso crees que una espada nos alteraría. Si un asesino puede partirme en dos sin pestañear, yo puedo dejar que me parta en dos sin pestañar. Aun cuando las olas y los peces te atacan (la realidad no se comporta como esperabas), tu silencio interior sigue igual. Es tonto tratar de vaciar el océano con una cuchara. No puedes medir la vida con tu intelecto. El zen, en la paz del monasterio o en medio de un combate, es igual. Que te ataquen no es un desastre. Deja el yo individual de lado y entrégate con felicidad a la pelea como si ésta fuera una danza contigo mismo.


Jodorowsky - El maestro y las magas.

Evelyn, destruyendo los koans.

4 comentarios:

  1. Uf.. quiero leer ese libro ya.

    Y sí, esas cábalas pueden ser divertidas, y tal vez yo también juegue un rato, pero me refería a internamente. En el fondo no quiero temerle a ninguna palabra (ni a nada xD pero bueno, tiempo al tiempo).

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  2. En qué puede afectar la espada
    si no hay qué dividir.

    (por las dudas, yo salgo corriendo)

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  3. O también, ¿cómo puede matarte la espada
    si vos también sos la espada?

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