"En nombre de lo mejor que hay en ti, no sacrifiques este mundo a los
peores. En nombre de los valores que te mantienen con vida, no permitas
que tu visión del hombre sea distorsionada por lo feo, lo cobarde, lo
inconsciente en aquellos que nunca han conseguido el título de humanos. No
olvides que el estado natural del hombre es una postura erguida, una mente
intransigente y un paso vivaz capaz de recorrer caminos ilimitados. No
permitas que se extinga tu fuego, chispa a chispa, cada una de ellas
irremplazable, en los pantanos sin esperanza de lo aproximado, lo casi, lo
no aún, lo nunca jamás. No permitas que perezca el héroe que llevas en tu
alma, en solitaria frustración por la vida que merecías pero que nunca
pudiste alcanzar. Revisa tu ruta y la naturaleza de tu batalla. El mundo
que deseas puede ser ganado, existe, es real y posible; es tuyo."
La rebelión de Atlas, Ayn Rand
lunes, 19 de julio de 2010
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Cuánto aroma a café...
ResponderEliminarPero no cualquier café, uno de esos mágicos que solo pueden ser preparados en días de frió hacechante y prófugas lluvias.
ResponderEliminar"Revisa tu ruta y la naturaleza de tu batalla. El mundo que deseas puede ser ganado, existe, es real y posible; es tuyo."
Abrir las manos, tan difícil.
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